Existo como soy...
martes, 5 de febrero de 2013
Los arrepentimientos màs grandes
Los arrepentimientos vienen en todas las formas y tamaños: Algunos son pequeños, como cuando haces algo malo por una buena razón. Algunos más grandes, como cuando decepcionamos a un amigo. Algunos de nosotros escapamos del dolor del remordimiento haciendo la elección correcta. Algunos de nosotros tenemos poco tiempo para arrepentirnos porque estamos mirando hacia el futuro. Algunas veces tenemos que luchar para hacer las paces con el pasado. Y algunas veces enterramos nuestro arrepentimiento prometiendo cambiar. Pero nuestros arrepentimientos más grandes no son por las cosas que hemos hecho, sino por las que no hicimos, cosas que no dijimos que pueden salvar a alguien por quien te preocupas. Especialmente cuando puedes ver la oscura piedra que se interpone en su camino.
lunes, 4 de febrero de 2013
Gracias
La gratitud, el
agradecimiento, dar las gracias, no importa las palabras que utilices todo
significa lo mismo, felices. Todos deberíamos ser felices dar gracias por los
amigos por la familia, alegrarnos de estar vivos, nos guste o no. Puede que no tengamos que ser felices, puede
que la gratitud no tenga nada que ver con la alegría, puede que ser agradecido
signifique estar contento con lo que tienes, apreciar las victorias, admirar la
lucha que implica seguir viviendo, quizás estamos agradecidos por lo que nos
resulta familiar y puede que por las cosas que no sabremos nunca. Al final del
día el simple hecho de tener el valor de no derrumbarnos, es suficiente motivo
para celebrarlo.
Eternamente Jòvenes
Llega un punto en la vida en el que oficialmente, eres adulto.
De repente ya eres mayor para votar, beber y tomar parte en actividades de
adultos. De repente, la gente espera que seas responsable, serio, un adulto.
Crecemos, envejecemos. ¿Pero acaso maduramos de verdad?
De cierta manera, crecemos. Formamos familias. Nos casamos, nos divorciamos.
Pero la mayoría de veces, seguimos teniendo los mismos problemas que cuando
teníamos 15 años. No importa cuánto crezcamos, o cuánto envejezcamos… Siempre
estamos tropezando. Siempre estamos haciéndonos preguntas. Eternamente…
jóvenes.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)